UGT Cultura se opone a cualquier forma de censura y defiende la libertad de creación, el pluralismo y el progreso. La nueva cláusula que condiciona las ayudas públicas al cine en Castilla y León introduce inseguridad en el sector y abre la puerta a decisiones arbitrarias sobre qué historias pueden recibir financiación.
Según ha publicado El País, las bases de las subvenciones para 2026 excluyen las obras que, a juicio de la Administración, impliquen «adoctrinamiento ideológico, propaganda partidista o apoyo expreso a opciones políticas concretas». La orden no concreta cómo se evaluarán esos conceptos ni quién determinará si una película los incumple.
La cultura no puede someterse a un examen ideológico
La falta de criterios claros puede generar temor entre quienes crean, producen y trabajan en el cine: ¿qué temas se considerarán aceptables?, ¿qué relatos quedarán fuera? Cuando el acceso a fondos públicos depende de valoraciones ideológicas imprecisas, se limita la libertad artística y se empobrece la diversidad cultural.
Las ayudas deben regirse por criterios objetivos, transparentes y vinculados a la calidad y viabilidad de los proyectos, no por etiquetas políticas que permitan excluir unas voces y favorecer otras. La pluralidad de miradas es una garantía democrática y una condición necesaria para que la cultura represente a una sociedad diversa.
Desde UGT Cultura defendemos las libertades y una cultura abierta, plural y comprometida con el progreso. Nos oponemos a la censura y a las prácticas que generan miedo e inseguridad en el sector, impropias de una sociedad democrática del siglo XXI. La creación artística debe poder contar historias sin tutelas ideológicas.
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