Los recortes presupuestarios y de plantilla en el sector audiovisual están siendo peores incluso de lo esperado. Hace unos días informamos, entre otros ajustes, de la intención de Netflix de prescindir del 5% de su plantilla, pero el anuncio final de la plataforma ha confirmado el despido de cerca de 1.000 personas (6% de su masa laboral), lo que incluye la salida su responsable de contenidos, Bela Bajaria, que será sustituida por Peter Rice.
A esta incertidumbre laboral se suma ahora la preocupación por la financiación europea del sector. Organizaciones de cine, televisión y radiodifusión han criticado la propuesta de la Presidencia irlandesa del Consejo de la UE de reducir un 30% el presupuesto de AgoraEU para 2028-2034: pasaría de los 8.580 millones de euros planteados por la Comisión a unos 6.000 millones. El recorte todavía no está aprobado, según Screen, la Unión Europea de Radiodifusión (EBU) y la asociación de agencias cinematográficas EFAD.
Menos apoyo para la producción y el empleo
AgoraEU agrupará financiación europea para la cultura, los medios de comunicación y la sociedad civil. Para UGT Audiovisuales, una reducción de esta magnitud podría limitar el apoyo a la producción y distribución independiente, las coproducciones, la circulación de obras y el empleo, con consecuencias especialmente graves para las pequeñas empresas y los mercados con menor capacidad de producción.
Desde UGT Audiovisuales alertamos también de que la coincidencia de recortes empresariales y una posible reducción de las ayudas europeas agrava la presión sobre el sector y sus plantillas. La negociación del próximo presupuesto plurianual debe proteger la financiación de MEDIA+, esencial para sostener la diversidad audiovisual europea y el trabajo de quienes la hacen posible.
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