La menopausia debe abordarse como una cuestión de salud laboral, igualdad y derechos, y no como un asunto privado que cada trabajadora deba resolver por su cuenta. Por eso, con motivo del Día Internacional de la Menopausia, que se celebra cada año el 18 de octubre, UGT ha reclamado que las empresas incorporen medidas específicas a la prevención de riesgos laborales, los planes de igualdad y la negociación colectiva.
Para avanzar en ese objetivo, el sindicato ha elaborado un modelo de protocolo sobre menopausia en el trabajo. Se aplicaría a las trabajadoras en etapas de perimenopausia, menopausia y posmenopausia, sin importar su tipo de contrato ni antigüedad. El documento propone que la empresa y la representación legal de la plantilla revisen periódicamente las medidas y vigilen su cumplimiento.
Adaptar la prevención y la organización del trabajo
El protocolo plantea evaluar los riesgos laborales teniendo en cuenta las características de cada persona y realizar los ajustes necesarios para garantizar un entorno seguro y saludable, con participación de las delegadas y los delegados de prevención.
Entre las medidas concretas figuran facilitar ventiladores, agua potable fría y acceso a baños, así como elegir ropa de trabajo y equipos de protección adecuados. Para quienes trabajan al aire libre durante periodos de calor, propone organizar las tareas en las horas más frescas, habilitar espacios de sombra, evitar el trabajo en solitario y ofrecer formación para prevenir y reconocer los golpes de calor.
También contempla horarios flexibles, pausas y descansos, y evitar los turnos irregulares y nocturnos para las trabajadoras afectadas. La vigilancia de la salud tendría en cuenta la edad y el género, y se concedería el tiempo indispensable, sin descuento salarial, para acudir a consultas y reconocimientos médicos relacionados con esta etapa.
¿Cómo afecta la menopausia a las trabajadoras de la cultura?
Los síntomas varían de una persona a otra, pero los sofocos, el insomnio, el cansancio o las dificultades de concentración pueden resultar más difíciles de gestionar cuando el trabajo ofrece poca flexibilidad, pausas o control sobre el entorno. En el sector cultural, algunas condiciones laborales pueden agravar esa dificultad:
- Escenarios y rodajes: focos, vestuario, espacios calurosos y jornadas prolongadas pueden intensificar el malestar asociado al calor.
- Producción audiovisual, eventos y espectáculos: horarios cambiantes, turnos nocturnos y descansos imprevisibles pueden complicar el sueño y la recuperación.
- Periodismo y publicidad: cierres, coberturas y picos de trabajo pueden limitar las pausas y la flexibilidad horaria.
- Giras y trabajos itinerantes: los desplazamientos y los cambios de rutina pueden dificultar el descanso y el acceso a espacios adecuados.
- Deportes y gimnasios: el esfuerzo físico, el calor en salas o piscinas y los turnos cambiantes pueden aumentar el malestar o dificultar el descanso. El protocolo propone valorar cada puesto y facilitar agua, ventilación, pausas y horarios flexibles, además de evitar los turnos nocturnos para las trabajadoras afectadas.
Prevenir la discriminación durante la menopausia
UGT advierte de que la falta de reconocimiento puede favorecer el estigma y la desigualdad profesional, y hacer que algunas mujeres oculten sus síntomas por miedo a que se cuestione su capacidad. Por este motivo, reclamamos formación para toda la plantilla y defendemos que adaptar las condiciones laborales es una forma de garantizar derechos, no de conceder privilegios.
El modelo de protocolo es una herramienta para impulsar acuerdos en los centros de trabajo. UGT pide extender estas medidas y negociarlas con la representación sindical para que ninguna trabajadora tenga que elegir entre proteger su salud y mantener su empleo.
Desde UGT Cultura apoyamos que la menopausia se reconozca como una cuestión de salud laboral y de igualdad en todos los sectores culturales. Reclamamos medidas de prevención y adaptación que tengan en cuenta las condiciones reales de cada puesto de trabajo. Estamos convencidos de que la negociación colectiva puede y debe garantizar que ninguna trabajadora tenga que ocultar sus síntomas ni poner en riesgo su salud para seguir trabajando.
Contenido redactado con asistencia de inteligencia artificial y revisión humana.









