La revista Mía, editada por Zinet Media Global, ha registrado salidas de profesionales y cambios en la producción de sus contenidos digitales durante octubre, en paralelo a la incorporación de herramientas de inteligencia artificial.
La información disponible apunta a una transformación de la organización editorial, pero no confirma que los despidos estén directamente vinculados a la automatización ni precisa su alcance.
Según Confidencial Digital, entre las salidas figura la de Inma Coca, una de las responsables editoriales de la publicación. La web de Mía también ha introducido cambios en la elaboración de contenidos, aunque la empresa no ha detallado qué tareas se automatizarán ni cómo afectará la reorganización a la plantilla.
Casualidad o no, para UGT Cultura es preocupante que la incorporación de herramientas de inteligencia artificial coincida con recortes de plantilla. La tecnología debe mejorar el trabajo periodístico, no servir de argumento para reducir las redacciones.
La coincidencia entre los cambios tecnológicos y las salidas exige, además, transparencia. La inteligencia artificial no puede convertirse en una justificación opaca para reducir equipos ni en una vía para intensificar el trabajo de quienes permanecen en las redacciones.
El debate sobre empleo y periodismo
Hace unos días, en «De periodista a fontanero: la IA reabre el debate sobre el futuro del empleo», contamos el caso de Pablo Gracia, periodista freelance que decidió formarse en fontanería tras percibir una reducción progresiva de su mercado: algunos clientes ya le enviaban notas de prensa redactadas con IA y tareas de análisis de datos que antes realizaba empezaban a automatizarse. El propio Gracia matizaba que la IA no le había quitado directamente el trabajo, pero sí estaba transformando las oportunidades profesionales disponibles. 20minutos.es
En nuestro análisis sobre medios de comunicación con inteligencia artificial, examinamos la proliferación de proyectos que producen contenidos sin periodistas en plantilla, pero también señalamos usos que pueden tener sentido con supervisión humana: ofrecer información hiperlocal o en lenguas minoritarias, atender comunidades que no cuentan con cobertura suficiente, traducir contenidos, mejorar la accesibilidad o procesar grandes bases de datos.
Para UGT Cultura, El reto es que estas herramientas amplíen el servicio informativo sin desplazar a profesionales ni apropiarse de su trabajo, con responsabilidades editoriales claras y control humano efectivo.
Tecnología con garantías laborales
La IA puede apoyar tareas, mejorar la accesibilidad o ayudar a cubrir temas y comunidades desatendidos. Pero su implantación debe negociarse e ir acompañada de información a las plantillas, formación y supervisión humana efectiva. También debe respetar la autoría y los derechos sobre los contenidos utilizados.
UGT Cultura defiende una innovación que refuerce el trabajo periodístico y la calidad de la información. Para ello, las empresas deben explicar qué cambios introducen y garantizar que la tecnología no sirva para precarizar las redacciones ni desplazar a quienes sostienen el periodismo profesional.
Contenido redactado con asistencia de inteligencia artificial y revisión humana.









