El sector de los gimnasios e instalaciones deportivas ha iniciado el curso con nuevas aperturas, franquicias y operaciones millonarias. Las empresas amplían sus redes y el capital privado refuerza su presencia en un mercado en pleno crecimiento. En plena negociación del VI Convenio Colectivo Estatal de Instalaciones Deportivas y Gimnasios, UGT Deportes defiende que estos avances mejoren también los salarios y las condiciones laborales de quienes sostienen la actividad diaria de los centros.
Basic-Fit avanza en el mercado español
Basic-Fit ha abierto un nuevo gimnasio en Puerto Real, Cádiz, y extiende su modelo hacia ciudades de menor tamaño. España ya es uno de sus mercados estratégicos: la cadena cerró 2025 con 230 centros, tras sumar 21 aperturas, y amplía los horarios y el número de establecimientos abiertos durante las 24 horas.
La empresa supera los 2.150 clubes y los seis millones de socios en Europa. Estas cifras reflejan la capacidad económica de un grupo que mantiene una rápida expansión. Para UGT Deportes, ese crecimiento debe repercutir en las plantillas de Basic-Fit y del resto del sector. Los nuevos centros necesitan personal suficiente, empleo estable, salarios acordes con la responsabilidad de cada puesto y medidas eficaces frente a los riesgos laborales que afrontan los profesionales del sector.
Nuevas aperturas y modelos de negocio
Anytime Fitness ha estrenado centros en Galicia y Madrid y quiere terminar 2026 con más de 60 clubes y 60.000 socios en España. Sus instalaciones funcionan las 24 horas, los 365 días del año, lo que exige el pago de pluses de nocturnidad, el respeto a los límites de jornada y la protección ante accidentes, emergencias o agresiones de aquellas personas que trabajan solas.
Planet Fitness también acelera su implantación. La compañía abrirá dos centros en Barcelona, reabrirá otros dos en Madrid y prevé superar los veinte clubes en nuestro país antes de que acabe el año.
A esta carrera se suma WELL Personal Training, que ha inaugurado en Barcelona su primera franquicia. Su propuesta incluye acuerdos con cadenas para externalizar el entrenamiento personal. Desde UGT Deportes advertimos de que las franquicias, contratas y servicios externos no pueden rebajar los derechos laborales ni trasladar los riesgos empresariales a entrenadores y monitores.
La cadena VivaGym es otro gran ejemplo de concentración. La compañía, propiedad del fondo Providence Equity Partners, anunció en abril la compra de Synergym. Si la operación se completa, el grupo superará los 450 centros en España y Portugal y podría facturar más de 270 millones de euros. También ha incorporado Sparta Sport Center, lo que refuerza su posición entre los principales operadores.
El capital descubre el valor del sector deportivo
El interés inversor no se limita a los gimnasios tradicionales. El fondo L Catterton negocia la compra de una participación mayoritaria en Hyrox, en una operación que valoraría la marca en 600 millones de euros. Mientras, David Lloyd afronta cambios directivos ante una posible salida a Bolsa que podría valorar el grupo en más de 4.600 millones.
Estas operaciones confirman que el sector genera negocio y atrae inversión. Y para UGT Deportes no resulta aceptable que las personas trabajadoras queden al margen de esa prosperidad.
Un convenio que reparta el crecimiento
En UGT Deportes afrontamos la negociación del VI Convenio Colectivo Estatal de Instalaciones Deportivas y Gimnasios con un objetivo claro: alcanzar un salario mínimo sectorial de 20.000 euros anuales para todas las categorías, sin compensación ni absorción, y aplicar las mejoras económicas desde el 1 de enero de 2026.
La expansión empresarial debe crear empleo estable, reconocer las titulaciones, mejorar la conciliación y garantizar plantillas suficientes. El sector tiene recursos para crecer. Ahora debe demostrar que también puede repartir ese crecimiento.
Contenido redactado con asistencia de inteligencia artificial y revisión humana









