Providence Equity Partners, fondo estadounidense propietario de VivaGym, parte como favorito para comprar la cadena francesa Fitness Park, valorada en cerca de 600 millones de euros. La puja, coordinada por JPMorgan, también ha recibido una oferta de un grupo inversor francés y podría resolverse antes de que acabe el año, según informa Expansión.
Si Providence gana, VivaGym y Fitness Park podrían quedar integradas bajo una misma sociedad hólding, aunque el fondo mantendría las dos marcas. La compra daría otro paso en su plan para ganar peso en el mercado de gimnasios de bajo coste del sur de Europa, donde todavía operan muchas cadenas y empresas independientes.
La estrategia de Providence consiste en comprar cadenas, unir negocios, ganar tamaño y elevar sus márgenes. El modelo permite abrir muchos centros, controlar costes y captar grandes volúmenes de socios. Las cuotas mensuales aseguran ingresos regulares, mientras crece el interés por la salud, el bienestar y la actividad física.
El negocio crece, pero las plantillas no mejoran
Las cifras millonarias y las nuevas compras contrastan con las condiciones que soportan muchas personas trabajadoras del sector. Las plantillas hacen guardias que ni se pagan ni se compensan, cubren turnos tan largos que impiden respetar los descansos y asumen más carga de trabajo sin que las empresas contraten refuerzos.
La concentración de empresas no puede servir solo para reducir costes y aumentar beneficios. Si las cadenas ganan tamaño, socios e ingresos, también deben ampliar sus plantillas, mejorar los salarios y cumplir los tiempos de descanso.
UGT Deportes reclama que el crecimiento del fitness llegue a quienes mantienen abiertos y en funcionamiento los centros. Un sector capaz de atraer inversiones de cientos de millones de euros también puede ofrecer empleo estable, jornadas dignas y condiciones laborales acordes con la preparación y la responsabilidad de sus profesionales.
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