La Comisión Europea aprobó el 17 de septiembre su propuesta de Reglamento EU Kids Act, destinada a reforzar la protección de los menores en Internet. Todavía no es una norma vigente: el texto deberá ser negociado y aprobado por el Parlamento Europeo y el Consejo, pero muestra las líneas generales a las que apunta la regulación europea.
Acceso gradual y verificación de edad
La propuesta prohíbe las cuentas propias en redes sociales a menores de 13 años. Entre los 13 y los 14 permitiría “minicuentas” supervisadas por adultos, con contactos aprobados, controles activados y un máximo de una hora diaria. Desde los 15 años podrían abrir cuentas propias, pero en servicios seguros desde su diseño.
La norma obligaría además a verificar la edad mediante sistemas que acrediten únicamente si se supera el límite establecido, sin facilitar la identidad ni permitir el rastreo del usuario.
Una presencia cada vez más temprana
Los datos españoles justifican la intervención. El estudio Infancia, adolescencia y bienestar digital, elaborado por UNICEF España, Red.es y varias entidades académicas, revela que el 92,5 % del alumnado está registrado en alguna red social y el 75,8 %, en tres o más. En 5.º y 6.º de Primaria ya participa el 78,3 %.
El Eurobarómetro de 2026 muestra, además, que quienes comenzaron a utilizar redes antes de los 10 años pasan 7,5 horas diarias ante pantallas durante el fin de semana, frente a 5,7 horas entre quienes empezaron después de los 14.
La pérdida de control también es medible: UNICEF sitúa en el 5,7 % el uso problemático de redes en España, mientras que la OMS lo detectó en el 11 % de los adolescentes europeos, frente al 7 % de 2018.
Contra las plataformas diseñadas para enganchar
La EU Kids Act prohibiría el scroll infinito, la reproducción automática, las rachas, las recompensas y las notificaciones nocturnas. No se trata de riesgos teóricos: la Comisión ha concluido preliminarmente que el diseño de TikTok, Instagram y Facebook puede fomentar comportamientos compulsivos y reducir el autocontrol.
Una responsabilidad empresarial y colectiva
Para UGT Cultura, la protección no puede depender exclusivamente de las familias. Las plataformas que monetizan la atención deben asumir la responsabilidad sobre sus algoritmos, reforzar sus plantillas de moderación y garantizar formación, supervisión humana y protección psicosocial.
Ahora Parlamento y Consejo deberán acordar un texto común. Después llegará su aprobación formal, publicación en el Diario Oficial de la UE y aplicación conforme a los plazos transitorios que establezca la norma definitiva.
Contenido redactado con asistencia de inteligencia artificial y revisión humana









