La Agrupación de Periodistas de UGT condena la agresión al fotoperiodista Xavi Hurtado y exige garantías para ejercer el derecho a informar

El sindicato traslada su solidaridad al reportero gráfico herido durante la cobertura de una manifestación en Palma y reclama una investigación rigurosa sobre una actuación que no puede quedar sin esclarecer

La Agrupación de Periodistas de UGT expresa su solidaridad y apoyo al fotoperiodista Xavi Hurtado, herido mientras desarrollaba su trabajo durante los incidentes registrados al término de la manifestación contra la saturación turística celebrada este domingo en Palma.

El reportero gráfico sufrió una brecha en la frente que requirió varios puntos de sutura, además de contusiones en las piernas y el abdomen, después de ser alcanzado durante una actuación de agentes de la Policía Nacional. Hurtado fue atendido inicialmente por personas que se encontraban en el lugar y posteriormente recibió asistencia hospitalaria. Aunque ya ha sido dado de alta, continúa recuperándose de las lesiones sufridas.

Desde la Agrupación de Periodistas de UGT le trasladamos nuestros deseos de una pronta recuperación y reconocemos su compromiso profesional al permanecer informando y documentando unos hechos de evidente interés público.

La información conocida y las imágenes difundidas muestran una situación que debe ser investigada de forma inmediata, rigurosa y transparente. Corresponde a las autoridades competentes esclarecer las circunstancias en las que se produjo la agresión, determinar las responsabilidades que pudieran existir y adoptar las medidas necesarias para impedir que hechos similares vuelvan a repetirse.

La Agrupación de Periodistas de UGT recuerda que los periodistas, reporteros gráficos, operadores de cámara y demás profesionales de la información deben poder desarrollar su trabajo con seguridad, independencia y plena libertad, especialmente durante la cobertura de manifestaciones, concentraciones, desalojos, protestas sociales o intervenciones policiales.

La presencia de profesionales de la información en estos escenarios no constituye un obstáculo para la actuación de los servicios públicos. Por el contrario, responde a una función democrática esencial: documentar lo sucedido y garantizar que la ciudadanía pueda conocer cómo se desarrollan los acontecimientos en el espacio público.

Una agresión al derecho de la ciudadanía a estar informada

Cualquier agresión, intimidación, amenaza o impedimento injustificado contra un profesional de la información mientras ejerce su trabajo no afecta únicamente a la persona que lo sufre. También vulnera el derecho fundamental de toda la ciudadanía a recibir información veraz, plural y contrastada.

El fotoperiodismo cumple una función insustituible. Las imágenes permiten dejar constancia de aquello que sucede, aportar pruebas documentales, preservar la memoria de los acontecimientos y ofrecer a la sociedad elementos para formarse una opinión libre.

Por ello, obstaculizar o impedir el trabajo de un reportero gráfico supone limitar la capacidad de la ciudadanía para conocer y evaluar la actuación de las instituciones y de los poderes públicos.

La Agrupación de Periodistas de UGT rechaza cualquier normalización de la violencia contra los profesionales de la información y alerta sobre el deterioro que supondría para la democracia que los periodistas tuvieran que desarrollar determinadas coberturas bajo el temor de sufrir agresiones, identificaciones injustificadas, retirada de material o destrucción de imágenes.

Protección efectiva en las coberturas policiales

La organización considera necesario revisar y reforzar los protocolos de actuación para garantizar la protección de los profesionales acreditados durante las intervenciones de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.

La identificación visible como periodista o fotoperiodista debe ser respetada y facilitar el ejercicio de la labor informativa, siempre que no exista una interferencia directa y acreditada en una operación policial concreta. Los agentes deben recibir formación suficiente para reconocer la función de los profesionales de los medios y actuar de manera proporcionada.

Al mismo tiempo, las empresas informativas tienen la obligación de proteger a sus plantillas y colaboradores, facilitar equipos de seguridad adecuados, evaluar los riesgos de cada cobertura y prestar apoyo jurídico y psicológico cuando un profesional resulte agredido.

La precariedad laboral que afecta al sector no puede convertirse en un factor añadido de vulnerabilidad. Muchos reporteros gráficos trabajan como autónomos o colaboradores y afrontan coberturas de riesgo sin contar con la misma protección que las personas integradas en grandes redacciones.

La defensa de la libertad de prensa exige también unas condiciones laborales dignas que permitan ejercer el periodismo sin miedo, sin presiones y con las garantías materiales necesarias.

Investigación y responsabilidades

La Agrupación de Periodistas de UGT se suma a las muestras de apoyo expresadas por los fotoperiodistas de Baleares y por las organizaciones sindicales y profesionales del periodismo, y reclama que los hechos sean investigados con la máxima diligencia.

Esta petición no pretende anticipar conclusiones ni cuestionar de manera general la labor de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, cuyos profesionales desarrollan frecuentemente su trabajo en circunstancias complejas. Precisamente por respeto a su función pública, cualquier actuación que pueda haber sido desproporcionada debe ser esclarecida con transparencia.

La seguridad ciudadana y la libertad de información no son derechos incompatibles. Una democracia sólida debe ser capaz de proteger ambos y de depurar responsabilidades cuando se produce una actuación que puede haber vulnerado la integridad física de un profesional.

La Agrupación de Periodistas de UGT seguirá defendiendo el derecho de periodistas y fotoperiodistas a informar desde cualquier espacio público y continuará denunciando las agresiones, amenazas o impedimentos que pretendan limitar su labor.

Sin libertad para observar, fotografiar y contar lo que sucede no puede existir una ciudadanía plenamente informada. Defender a Xavi Hurtado y a todos los profesionales que documentan estos acontecimientos es defender la libertad de prensa y la calidad democrática.