La prominencia, clave para el futuro del audiovisual público

Pareja frente a un televisor inteligente con un menú de contenidos audiovisuales.

El consumo audiovisual se desplaza con rapidez hacia las plataformas digitales y este cambio plantea un desafío decisivo: garantizar la prominencia de los contenidos de servicio público. El informe Digital Media Consumption Trends, elaborado por el Media Intelligence Service de la Unión Europea de Radiodifusión (EBU), analiza unos hábitos cada vez más fragmentados y alejados de la televisión y la radio lineales.

La prominencia implica que los contenidos de interés general no solo estén disponibles, sino que sean visibles, reconocibles y fáciles de encontrar en plataformas digitales, televisores inteligentes, agregadores, asistentes de voz o sistemas multimedia de vehículos. 

En un ecosistema dominado por grandes compañías tecnológicas, los algoritmos, las recomendaciones y el diseño de las interfaces condicionan qué contenidos descubre la ciudadanía y cuáles quedan relegados. Por ello, para UGT Audiovisuales garantizar la prominencia es esencial para proteger la pluralidad, fortalecer el servicio público y evitar que los intereses comerciales de las plataformas privadas determinen el acceso de la ciudadanía a contenidos informativos, culturales y audiovisuales de interés general. 

Por este motivo, asistimos a la jornada «¿Quién decide lo que vemos? Derecho a la información, prominencia y pluralismo en la era de las plataformas», organizada por la CNMC. Un encuentro que analiza la influencia de los algoritmos y las plataformas en la visibilidad de los contenidos, el acceso a la información y el pluralismo mediático.

El público joven se aleja del consumo lineal

El informe constata una profunda brecha generacional. Mientras las personas de más edad mantienen un consumo vinculado a la emisión tradicional, el público joven ha trasladado buena parte de su atención al vídeo bajo demanda y a las redes sociales.

También el audio avanza hacia internet. La música en streaming, los pódcast y la distribución digital ganan terreno entre los menores de 35 años, especialmente en movilidad. Esta evolución refuerza la necesidad de asegurar la presencia destacada de las emisoras públicas en automóviles conectados, altavoces inteligentes y otras interfaces.

En el ámbito del vídeo, las plataformas de suscripción conviven con el crecimiento de los servicios gratuitos financiados mediante publicidad. Al mismo tiempo, YouTube, TikTok e Instagram se consolidan como vías de acceso a las noticias, lo que obliga a adaptar formatos, narrativas y lenguajes visuales sin renunciar al rigor informativo.

La transformación digital también exige empleo de calidad

Para UGT Audiovisuales, garantizar la prominencia requiere una regulación eficaz que impida que los algoritmos y las plataformas privadas oculten o discriminen los contenidos de servicio público. La ciudadanía debe poder encontrarlos con facilidad, con independencia del dispositivo utilizado.

Pero esta transformación no puede descansar únicamente sobre el esfuerzo de las plantillas. Producir para nuevos canales, formatos y públicos exige más formación, recursos suficientes y una adecuada planificación del trabajo. La recualificación profesional debe desarrollarse dentro de la jornada laboral y acompañarse de estabilidad en el empleo.

La adaptación tecnológica será sostenible si protege tanto el derecho de la ciudadanía a acceder a una información plural y fiable como las condiciones laborales de quienes la hacen posible. Sin prominencia no hay verdadera accesibilidad; sin empleo de calidad, tampoco habrá un servicio audiovisual público sólido.

Contenido redactado con asistencia de inteligencia artificial y revisión humana.