Desde la Agrupación de Periodistas de UGT (AGP-UGT), integrada en FeSMC-UGT, con motivo del Día Internacional del Trabajo lanzamos un mensaje firme y sin matices. Bajo el lema de este año: “Derechos, no trincheras. Salarios, vivienda y democracia”, advertimos de que el sector de los medios de comunicación atraviesa una situación crítica, marcada por la precariedad, el abuso de jornada y un deterioro preocupante del clima en el que se ejerce el derecho a la información.
Desde la AGP-UGT actualizamos los datos más recientes disponibles y reforzamos sus principales reivindicaciones. El diagnóstico es claro: el periodismo en España continúa sostenido sobre condiciones laborales que dificultan tanto la calidad informativa como el desarrollo de una vida digna para quienes lo ejercen.
Según los últimos datos disponibles de la Encuesta de Población Activa (EPA) del Instituto Nacional de Estadística, la jornada laboral en el sector apenas ha experimentado variaciones en la última década, manteniéndose en niveles elevados pese a los cambios tecnológicos y organizativos. Esta situación refleja un estancamiento estructural que impide avanzar hacia modelos laborales más equilibrados y sostenibles.
A esta realidad se suma el problema persistente de las horas extraordinarias. En 2025, cerca del 40% de las horas extra realizadas en España no fueron pagadas ni compensadas, según la EPA. Este fenómeno, que también afecta de forma directa al ámbito de la información y la comunicación, constituye un fraude laboral que impacta sobre cientos de miles de personas trabajadoras y supone una transferencia encubierta de rentas hacia las empresas. Desde la AGP-UGT advertimos de que esta práctica no solo vulnera derechos, sino que deteriora la calidad del trabajo periodístico y aumenta la presión sobre unas plantillas ya de por sí tensionadas.
En este contexto, insistimos en la necesidad de abordar de forma decidida la reducción de la jornada laboral. Desde la AGP-UGT recordamos que, según estimaciones sindicales basadas en datos de la EPA, una jornada de 35 horas semanales permitiría mejorar la conciliación, reducir el estrés y generar empleo en el sector de los medios de comunicación. Esta reivindicación se enmarca en el debate abierto en España sobre la reducción progresiva de la jornada legal, actualmente situada en el centro de la agenda social y política.
Las condiciones laborales del sector no pueden desligarse de la calidad democrática. Un periodismo precarizado, sometido a ritmos excesivos y a incertidumbre constante, ve limitada su capacidad para ejercer con independencia y rigor su función social. Por ello, la defensa de los derechos laborales de los periodistas es, en última instancia, una defensa directa de la democracia.
El lema de este Primero de Mayo incorpora además una dimensión esencial: el acceso a la vivienda. Desde la AGP-UGT denunciamos que la escalada de precios y la insuficiencia de políticas públicas están dificultando gravemente la estabilidad de quienes trabajan en el sector, especialmente entre jóvenes profesionales y perfiles más precarizados. La imposibilidad de acceder a una vivienda digna se suma así a un escenario de bajos salarios y alta inestabilidad, configurando un entorno incompatible con la continuidad de la profesión en condiciones dignas.
Un clima de acoso incompatible con la libertad de información
Desde la AGP-UGT denunciamos igualmente el aumento de las agresiones y campañas de hostigamiento contra periodistas. Rechazamos las acciones reiteradas de señalamiento, insulto y amenaza promovidas desde sectores de la extrema derecha. Estas prácticas no son hechos aislados, sino parte de una estrategia que busca intimidar y condicionar el ejercicio del periodismo crítico.
El sindicato advierte de que la violencia digital actúa como antesala de la violencia física y genera un clima de miedo que no puede ser tolerado en un Estado de derecho. La normalización del acoso supone una erosión directa de la libertad de prensa y del derecho de la ciudadanía a recibir información veraz. Por ello, desde la AGP-UGT exigimos una respuesta firme por parte de las instituciones y reclama que se actúe con contundencia frente a cualquier forma de violencia contra profesionales de la información.
Negociación colectiva y derechos para un sector estratégico
Desde la Agrupación de Periodistas de UGT insistimos en que la negociación colectiva es la herramienta fundamental para revertir la precariedad en el sector. Allí donde existe representación sindical, se reducen los abusos de jornada, mejoran los salarios y se garantizan derechos básicos. En cambio, en ausencia de negociación colectiva, se consolidan dinámicas de sobrecarga laboral, bajos ingresos y desigualdad.
En este sentido, desde la AGP-UGT reclamamos un refuerzo del control sobre las horas extraordinarias, el cumplimiento efectivo del registro horario y la remuneración
justa de todo el trabajo realizado. Asimismo, subrayamos la necesidad de avanzar hacia modelos laborales que permitan compatibilizar la actividad profesional con la vida personal, reduciendo los niveles de estrés y agotamiento que afectan a la salud mental de los trabajadores y trabajadoras de forma generalizada al sector.
Primero de Mayo: derechos frente a la precariedad
Desde la AGP-UGT nos reafirmamos que el primero de mayo de 2026 debe ser una jornada de reivindicación activa frente a quienes pretenden sustituir los derechos por la confrontación. “Derechos, no trincheras” sintetiza la necesidad de construir un modelo social basado en salarios dignos, acceso a la vivienda y garantías democráticas.
Por eso, sin condiciones laborales dignas no puede haber un periodismo libre, y sin periodismo libre no hay democracia plena. Desde la Agrupación de Periodistas de UGT reiteramos nuestro compromiso con la defensa de los derechos de las personas trabajadoras del sector y con la protección de un servicio esencial para la ciudadanía.









