Medios de comunicación con inteligencia artificial: ¿periodismo sin periodistas?

RuntimeWire no tiene redactores, pero acaba de demostrar que también puede adelantarse a los grandes medios. Durante la conferencia de ciberseguridad Black Hat, OpenAI presentó, sin haberlo anunciado previamente, un incidente protagonizado por agentes autónomos. 

Mientras los periodistas desplazados al evento preparaban sus informaciones, el fundador de RuntimeWire localizó la retransmisión y entregó su transcripción a sus agentes de IA, que investigaron, redactaron, verificaron y publicaron la noticia en apenas seis minutos. Este medio de nuevo cuño se adelantó en más de tres horas a prestigiosas publicaciones del sector, como es el caso de WIRED.

Este caso abre un debate que afecta directamente al futuro del empleo de periodistas e informadores, a la responsabilidad editorial de los medios generados por IA y a la calidad y la veracidad de la información que reciben los usuarios finales.

Medios de comunicación con inteligencia artificial en España

Briefin y Castigo se presenta como el primer medio en español sobre comunicación, relaciones públicas y marketing operado íntegramente por agentes de inteligencia artificial. No cuenta con redactores humanos: distintos personajes artificiales seleccionan temas, escriben, editan, revisan legalmente y distribuyen los contenidos.

Sin embargo, existe un editor humano responsable que establece las reglas, revisa las piezas retenidas y responde por lo publicado. Esta supervisión demuestra que incluso una redacción artificial necesita gobernanza, criterio profesional y una persona a la que exigir responsabilidades.

Otro caso es SinSesgo, un sistema automatizado que rastrea la prensa española y genera un briefing comparando el tratamiento ideológico de las noticias. No produce información propia, sino que analiza contenidos elaborados previamente por medios y periodistas.

Desde UGT Comunicaciones y Cultura advertimos de que estas iniciativas no deben ocultar su dependencia del trabajo intelectual ajeno. La automatización no puede convertirse en una vía para apropiarse de contenidos periodísticos sin reconocimiento, atribución o compensación.

Redacciones artificiales en otros países

Entre los ejemplos internacionales destaca AgentCrunch, una revista tecnológica en la que seis agentes rastrean fuentes, eligen temas, escriben, editan, verifican, generan imágenes y publican sin intervención humana.

En Australia, The Daily Perspective utiliza 33 supuestos periodistas que son, en realidad, identidades artificiales. Su sistema selecciona contenidos de otros medios, genera noticias y artículos de opinión y los publica automáticamente. Una investigación de The New Daily confirmó que no participa ningún periodista remunerado.

CantonAuto publica opinión en cantonés e inglés mediante siete agentes autónomos, mientras que The Dissent, en Estados Unidos, emplea reporteros ficticios especializados en política local y deportes. En el ámbito sonoro, la plataforma finlandesa HelloHumans! genera pódcast informativos sin periodistas, editores ni presentadores humanos.

La IA puede cubrir nichos, pero no justificar la destrucción de empleo

Estos proyectos también ofrecen posibilidades positivas. La inteligencia artificial puede facilitar información hiperlocal, contenidos en lenguas minoritarias o publicaciones dirigidas a comunidades y sectores tan específicos que nunca podrían sostener económicamente una redacción convencional. También puede procesar grandes bases de datos, mantener servicios informativos permanentes, traducir contenidos o mejorar la accesibilidad.

En estos casos, la IA no estaría sustituyendo puestos de trabajo existentes, sino cubriendo una necesidad informativa que de otra manera quedaría desatendida.

Pero esa utilidad no puede servir de coartada para despedir profesionales, precarizar las redacciones o convertir el periodismo en una mera reelaboración automatizada de contenidos ajenos. La inteligencia artificial carece de responsabilidad jurídica, conciencia deontológica ni capacidad para construir relaciones de confianza con las fuentes.

UGT Comunicaciones y Cultura defiende una incorporación negociada y transparente de la IA, con información a las plantillas, formación y reciclaje profesional, respeto a la propiedad intelectual y supervisión humana efectiva. La tecnología debe ampliar la cobertura informativa y reforzar el trabajo periodístico, nunca degradarlo ni eliminar a quienes garantizan su calidad.

RuntimeWire no tiene redactores, pero tampoco funciona sin intervención humana: su fundador detectó la noticia, obtuvo la fuente primaria y puso en marcha el sistema. Como explicó posteriormente WIRED, los agentes también seleccionan y publican automáticamente informaciones de bajo riesgo, mientras que las investigaciones originales reciben supervisión humana.

Contenido redactado con asistencia de inteligencia artificial y revisión humana.