La IA avanza en la cultura y amenaza el empleo creativo

Mujer toca la guitarra con un visor de realidad virtual, una imagen que ilustra el avance de la inteligencia artificial en las industrias culturales.

La inteligencia artificial avanza a buen ritmo en las industrias culturales y creativas europeas. El 49 % de las empresas dedicadas a la edición, la producción audiovisual, la grabación de sonido y la radiodifusión ya utiliza alguna tecnología de IA. El porcentaje ha crecido 15,2 puntos en un año y supera ampliamente el 19,4 % registrado en el conjunto de las empresas europeas.

Así lo recoge el informe AI in Cultural and Creative Sectors: Opportunities, Challenges and Legislative Limitations in the Audiovisual, Publishing and Music Streaming Sectors, elaborado para la Comisión de Cultura y Educación del Parlamento Europeo y publicado en septiembre de 2026.

Según este análisis, la IA ya se aplica a la investigación documental, la traducción, la transcripción, el subtitulado, la edición, el análisis de audiencias, las recomendaciones y la detección de fraudes. Aunque su uso en tareas creativas todavía es experimental, también crece.

IA e impacto en el empleo cultural

El avance tecnológico no es laboralmente neutro. El informe advierte de que la generación automática de textos, imágenes, música y vídeo puede reducir el trabajo de escritores, periodistas, ilustradores, músicos, actores, traductores y personal técnico. 

Aunque el empleo cultural europeo ha crecido cerca de un 2 %, la evolución es desigual: aumenta alrededor de un 2 % en cine, televisión, vídeo y música, pero cae un 5 % en la edición. 

Además, muchos nuevos puestos son autónomos, precarios o están ligados a proyectos. Para UGT Cultura, el crecimiento del empleo no puede considerarse positivo si se apoya en la inestabilidad, la desprotección o la externalización. La incorporación de la IA debe traducirse en empleo estable, derechos laborales y una distribución justa de las mejoras de productividad.

Por otra parte, preocupa especialmente la desaparición de empleos de entrada. Estos puestos permiten aprender el oficio, progresar y transmitir conocimientos. Su automatización amenaza el relevo generacional y la conservación de competencias esenciales.

Repercusiones distintas según sectores

El impacto tampoco es idéntico en todos los sectores:

  • En el audiovisual, la clonación de voces, los avatares y las réplicas digitales pueden sustituir a actores, figurantes, intérpretes y profesionales del doblaje. También aumenta la presión para ceder derechos sobre la voz y la imagen.
  • En la edición, el uso de libros pirateados para entrenar modelos, la suplantación de autores y la publicación masiva de obras automáticas reducen la visibilidad y el valor del trabajo humano.
  • En la música, Deezer recibió en abril de 2026 unas 75.000 canciones generadas por IA al día, el 44 % de las subidas. El contenido sintético y las escuchas fraudulentas pueden desviar ingresos de los artistas.

El informe propone proteger los puestos de entrada, impulsar formación accesible, exigir consentimiento previo y remuneración justa, reforzar el etiquetado y crear un observatorio europeo sobre empleo e IA. También reclama apoyar la negociación colectiva para que artistas, profesionales y titulares de derechos puedan fijar límites vinculantes. La innovación debe mejorar el trabajo cultural, no precarizarlo ni sustituir a quienes lo hacen posible.

Contenido redactado con asistencia de inteligencia artificial y revisión humana