La televisión pública valenciana À Punt ha dado luz verde a su primera producción en formato vertical, una serie de 65 episodios de dos minutos de duración desarrollada por la productora Visual Producciones. Este proyecto, dotado con un presupuesto de 100.000 euros procedentes de una convocatoria pública específica, marca un hito en la adaptación de la ficción autonómica a los hábitos de consumo en dispositivos móviles de las nuevas audiencias.
La propuesta se integra en una estrategia económica más amplia de la cadena pública, que este año ha destinado cerca de 2,5 millones de euros a la coproducción de múltiples formatos de ficción, cortometrajes y documentales. En este caso la historia, aborda la vida de una repartidora en situación precaria enfrentada a un dilema moral tras un hallazgo fortuito, refleja de forma paradójica las tensiones del entorno laboral real a las que se enfrentan muchos profesionales de nuestro sector.
Para UGT Audiovisuales, la introducción de estas narrativas es positiva, pero lanzamos una advertencia clara: los nuevos formatos de microficción no pueden ser un pretexto para generar «microempleos» precarios, reducir costes a costa de las condiciones laborales o extender las jornadas más allá de lo estipulado. Exigimos que cualquier producción financiada con fondos públicos respete estrictamente los convenios colectivos vigentes.
El fomento de la creatividad y los nuevos lenguajes visuales solo será sostenible si se garantizan entornos laborales estables, retribuciones justas y el respeto absoluto a los tiempos de descanso de los profesionales que hacen posible la transformación digital de las televisiones públicas.









