El diálogo social fundamental para lograr una igualdad LGTBI real en el sector Cultural

Hoy 28 de junio, Día Internacional del Orgullo LGTBI, recordar la importancia de la igualdad y el respeto en el trabajo se vuelve fundamental. En un sector tan diverso, creativo y de cara al público como el de la Cultura, los convenios colectivos y los acuerdos de diálogo social son las mejores herramientas para que los derechos no se queden solo en el papel. Asegurar espacios artísticos, de producción y de gestión libres de discriminación no es solo una cuestión de organización, sino un derecho constitucional básico y un pilar democrático para todos los profesionales de nuestra industria.

A través del diálogo y el trabajo conjunto, se han conseguido avances legales muy importantes, como el desarrollo de la Ley 4/2023. Gracias a estas normativas, hoy las productoras, teatros, museos y empresas del ámbito cultural tienen la obligación de poner en marcha Planes de Igualdad LGTBI y protocolos específicos para evitar cualquier tipo de discriminación o fobia en el puesto de trabajo. Además, se han firmado acuerdos clave para el acompañamiento de las personas trans en el ámbito laboral, un paso imprescindible para facilitar su acceso al empleo y garantizar que se respete su identidad en todos los equipos técnicos, artísticos y creativos.

Sin embargo, las encuestas del sector demuestran que todavía queda mucho por hacer para que esta igualdad sea una realidad diaria en los rodajes, oficinas, salas de ensayo y centros de trabajo. Un 28% de las personas LGB y casi un 50% de las personas trans afirman haber sufrido agresiones verbales o faltas de respeto en su entorno laboral. Esta situación se vuelve aún más preocupante ante el aumento de los discursos de odio y los recortes en políticas de igualdad y cultura que se están viviendo en algunas administraciones públicas gestionadas por el PP y VOX.

Para solucionar este problema, el sector exige que se aplique de forma inmediata el artículo 15 de la Ley 4/2023, asegurando que todas las entidades y empresas del tejido cultural desarrollen sus Planes LGTBI y activen los protocolos contra el acoso. También es necesario aprovechar acuerdos generales como el VI AENC para dar más fuerza a la negociación colectiva sectorial, incluir la diversidad en los planes de prevención de riesgos laborales y mejorar la formación y orientación para los colectivos que tienen más dificultades para acceder y mantener un puesto de trabajo.

La modernización y la proyección de nuestra cultura no serán completas si no se cuida de las personas que hacen avanzar a esta industria cada día. El talento y la libertad creativa deben ser lo único que cuente, y nadie en nuestros centros de trabajo o producciones debería verse obligado a ocultar quién es para conservar su empleo o sentirse seguro en su puesto. Apostar por la diversidad nos hace un sector más competitivo, innovador y libre y, sobre todo, la igualdad real mejora de forma directa la convivencia y la vida de todos.

¡Más orgullo, más derechos, más democracia!

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