El periodismo no se apaga de golpe, se desgasta día a día. El reciente Annual Monitoring Report 2025, publicado por el consorcio Media Freedom Rapid Response (MFRR) —liderado por el ECPMF, la EFJ y el IPI—, revela una realidad alarmante: la libertad de prensa en Europa sufre un deterioro estructural que ya no proviene solo de agentes externos, sino de las propias instituciones democráticas. Durante 2025, se documentaron 1.481 violaciones en 36 países, afectando a 2.377 periodistas y entidades.
📍 En España: Injerencia y asfixia profesional
Si analizamos el caso español, el informe registra 53 vulneraciones y 89 profesionales o entidades afectados. Lo más significativo es que el peligro principal no es la violencia física extrema, sino una asfixia profesional manifestada a través de la interferencia en contenidos, la presión judicial y el hostigamiento digital. La injerencia —presiones para condicionar líneas editoriales— es la vulneración más frecuente, presente en el 41,5% de los casos registrados en el país.
🏢 Patronal, precariedad y control editorial
Un dato revelador es que los propios empleadores fueron los responsables de casi una cuarta parte (24,5%) de los incidentes en España, vinculados mayoritariamente a la interferencia editorial. El informe subraya que la batalla por la independencia se libra dentro de las redacciones, donde un modelo de precariedad laboral impulsado por determinadas patronales del sector facilita la manipulación. Un periodista sin estabilidad es más vulnerable a las presiones, lo que convierte a la negociación colectiva en una herramienta esencial para blindar la autonomía profesional.
📺 Alerta roja en los medios públicos
El informe denuncia intentos de control político que debilitan el derecho ciudadano a una información plural:
- À Punt (Comunitat Valenciana): Pérdida de autonomía tras reformas legales, suspensión del Consejo Editorial y dimisiones por la «cláusula de conciencia».
- TV3 (Catalunya): Injerencias por la posposición de un documental sobre construcción insegura en zonas inundables.
- RTVE: Presiones legales contra su presidencia por parte de grupos externos como Hazte Oír.
⚖️ El acoso judicial y la seguridad física
La presión judicial mediante SLAPPs (querellas abusivas) busca el agotamiento económico de medios independientes y satíricos. Destacan la demanda de 60.000 € contra La Marea por parte de la agencia Gestlife, la querella de Abogados Cristianos contra El Jueves, y cargos contra periodistas por revelación de secretos. En las calles, se registraron 17 agresiones, incluyendo ataques a equipos de Canal Sur en Cártama y heridas al fotoperiodista Joan Gálvez por proyectiles de los Mossos d’Esquadra.
📱 Hostigamiento digital coordinado
Finalmente, el informe destaca el impacto del acoso digital contra profesionales como Laura Arroyo (Canal Red) o Cristina Fallarás, campañas amplificadas en ocasiones por cuentas oficiales de Vox. Estas prácticas buscan silenciar voces críticas mediante el miedo y la autocensura.
Defender la profesión periodística hoy implica blindar la independencia de los medios públicos, exigir responsabilidad a los cargos públicos y reforzar los derechos laborales frente a modelos precarizados.









