La salud mental de quienes moderan las redes también es un riesgo laboral

Mujer con auriculares expresa angustia ante símbolos de redes sociales; imagen sobre el impacto psicológico de moderar contenidos violentos.

La familia de Inés Mendoza, una exmoderadora de contenidos en Barcelona, emprenderá acciones legales contra Meta y Telus tras su suicidio. La joven trabajó entre 2022 y 2025 revisando publicaciones violentas y, según la información publicada por La Vanguardia, había relacionado por escrito su deterioro de salud mental con ese empleo. 

La demanda deberá determinar las responsabilidades de las empresas, pero el caso vuelve a poner el foco en las condiciones de trabajo de quienes filtran contenidos en las plataformas digitales.

Cientos de trabajadores reclaman daños psicológicos

Mendoza tenía previsto sumarse a una demanda colectiva contra Meta y Telus. En junio, 627 trabajadores habían firmado el procedimiento, según el citado diario. La exmoderadora explicó a sus abogados que revisaba entre 600 y 650 publicaciones por jornada, con 20 minutos para comer y otros diez de descanso. Entre los contenidos que debía clasificar había imágenes de violencia extrema, abusos y suicidios.

Para UGT Cultura, la exposición reiterada a ese material, unida a la presión por alcanzar objetivos, puede tener consecuencias psicológicas graves. La Organización Internacional del Trabajo identifica entre los desafíos específicos de la moderación de contenidos la elevada carga de trabajo, el aislamiento y la exposición a imágenes perturbadoras. 

La prevención debe actuar sobre la organización del trabajo

El caso se conoce meses después de que el Tribunal Supremo confirmara una sentencia que reconoció como accidente laboral los trastornos psíquicos de otro moderador de contenidos. La resolución atribuyó sus problemas de salud al visionado repetido de imágenes violentas. La información de EFE sobre el fallo también recoge que Inspección de Trabajo abrió un procedimiento sancionador a la empresa. efe.com

Para UGT Cultura, la salud mental de estas plantillas debe abordarse como una cuestión de prevención de riesgos laborales, no como un problema individual que cada persona deba resolver por su cuenta. La Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo señala que las empresas deben evaluar y controlar los riesgos psicosociales, con participación de las personas trabajadoras y sus representantes. 

Esto exige evaluar la exposición al contenido traumático, revisar ritmos y objetivos, garantizar descansos suficientes y ofrecer apoyo psicológico especializado, confidencial y continuado. También requiere protocolos de detección temprana, rotación de tareas y participación sindical en la evaluación preventiva. 

La moderación protege a millones de usuarios. Quienes realizan ese trabajo necesitan protección efectiva y condiciones dignas.

Contenido redactado con asistencia de inteligencia artificial y revisión humana.